SENDERISMO
El paisaje está determinado por la verticalidad de las gargantas; en la ribera soleada, los viñedos descienden en bancales hasta cerca del rio, mientras que una vegetación de robles, castaños y abedules complementa desde la otra orilla la riqueza cromática del panorama.
La singularidad de la Ribeira Sacra viene determinada por sus espacios naturales. La monumentalidad del agua, cuyo resultado son los impresionantes Cañones de Sil y Miño ha generado una espectacular riqueza ambiental, amén del valioso patrimonio histórico.
Sus enclaves de difícil acceso, la espesura de sus bosques y la musicalidad de la naturaleza virgen  podría explicar la pronta presencia en la Ribeira de monjes y ermitaños, que buscaban un marco propicio para la vida ascética.
Indicamos aqui algunos lugares cercanos y con un irresistible atractivo.
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RUTA DE LOS MOLINOS DO XABREGA

Para iniciar esta ruta debemos dirigirnos por la carretera de Sober a Arxemil, aproximadamente en el kilometro cinco, hay un sendero recientemente creado en torno al arroyo de Xabrega. En este arroyo se encuentran las estructuras de numerosos molinos de un gran valor histórico, cultural y etnográfico.
El primer molino que encontramos es el de O Roque do Arroxó, en buen estado de conservación. Subimos  por el canal para avanzar al siguiente, que es el de Nemesio da Boca, el de mayor tamaño del arroyo. Seguimos cruzando el riachuelo por los “pasadouros” para llegar al molino siguiente, el de o Ramiro da Boca, totalmente restaurado según su función original. Muy cerca también el siguiente molino, el de O Chucán do Couto, también restaurado pero  diseñado con un  estilo  innovador, con la función de fabricar la luz. A través  de una cristalera se puede apreciar el funcionamiento del rodicio  adaptado a un generador eléctrico. Impresiona el canal por su altura y caída. Seguimos paralelos a la estructura del molino de los Nabás pasando por un simple y hermoso puente de piedra que nos lleva al molino de O Conde de Camilo. Las estructuras están perfectamente conservadas en este elegante molino de doble rodicio. En su interior aún se conservan los dos tipos de muelas: granito y albar. Continuamos nuestra caminata bajo robles, abedules y fresnos, por delante d los muros del molino de O Santomé de Arroxó, entre plantas aromáticas y helechos reales, junto a pequeñas cascadas y pozas de sonido relajante y alegre pr unos “pasadoiros” de piedra hasta enlazar con el camino que nos lleva a través de un nuevo puente de lajas al molino de O Nemesio da Boca. El funcionamiento de este molino a diferencia de los anteriores, era a modo de noria vertical. Cerca del final enlazamos con la carretera que lleva al embarcadero de Os CHancís . Al termino tenemos ante nosotros el Cañón del Sil, la moderna edificación encajada en la piedra, los restos castreños del monte de Xabrega, las viñas de la D.O. Ribeira Sacra, la cascada, el monte de A Meda y el pantalán del catamarán. Uno de los paisajes más espectaculares de Galicia.

SENDERO VIÑEDOS DE LA RIBEIRA SACRA

Comenzamos la ruta en campo de la fiesta de Rosende, junto a la gran peña de  granito hincada en el suelo. Nos dirigimos a la casa rural del Pazo Casa Grande de Rosende. Continuamos por un camino de piedra y, tras dejar a nuestras espaldas los muros del pazo, pasamos al lugar de Albarán, cogiendo después un camino de hormigón entre viñedos de mencía. Ya dominamos las laderas de A Bouriza y el valle del Cabe. Seguimos por caminos que serpentean hasta llegar a una posible derivación de aproximadamente 300 m. Podremos apreciar las primitivas construcciones  de O Celeirón. Si continuamos el descenso podremos ver que la última casa está tallada en la piedra. Guarda los vestigios, tal vez, de anacoretas que se asentaron en la zona tras la romanización. Tras volver al sendero principal debemos coger dirección Portizó, entre viñedos de la D. O. Ribeira Sacra.
Impresionan las vistas en otoño de las terrazas y socalcos, que dominan estas tierras de Rosende. Luego comenzamos a ascender hasta la cascada de Portizó. Andamos por un camino estrecho entre viñas para ya divisar el pueblo de Portizó, de gran interés etnográfico, poseedor de un peto de ánimas y restos de un antiguo priorato. Seguimos dirección Soutonovo, desviándonos  luego para coger un camino que lleva a los viñedos para más tarde andar bajo los bosques hasta llegar a Hortás. Comenzamos una bajada hasta una bifurcación, cogiendo el ramal izquierdo. Enganchamos con una pista asfaltada que nos  lleva a la Casa de Turismo Rural Rectoral de Anllo. Coger una deviación en la que, a 500m existe un alpendre del que, como curiosidad, sale un ciprés del medio del tejado. Continuamos de frente en un tramo del camino real a la sombra, con muros claros con extraordinarias vistas sobre el Cabe. Antes de cruzar la carretera se debe visitar el petroglifo de A Tapada de Monte, en el que se pueden apreciar motivos circulares, surcos, cazoletas, cruces independientes, una posible paleta, un reticulado y un posible ídolo-cilindro. Nuestro itinerario sigue a la derecha por la carretera hasta una pista de tierra que enlaza a su vez bajo los pinos con una pista forestal. Pasando Arroxó, enlazamos en otra pista forestal. Comienza un continuo descenso; entre los pinos puede verse el Rio Sil y el embalse de Sto. Estevo. La ruta acaba en un área de descanso y un mirador desde donde se puede apreciar el Cañón del Sil, la cascada y el embarcadero del catamarán de Os Chancís.

BOLMENTE. RUTA DE LOS COLADOS

El trayecto comienza en el pueblo de O Pinal, en la parroquia de Bolmente, frente a la casa parroquial, para dirigirnos al mirador de O Colado do Boqueiriño, administrativamente conocido como el de O Cotarro II. Vamos por la carretera paseando por pueblos típicos como Ferrón donde nos encontramos  los Apartamentos RioSil , seguimos hacia As CHouselas. En el Km 1.5, bajo los pinos, dejamos la carretera para tomar la pista de tierra que enlaza en el Colado de O Souto Vello en el cortafuego, que bordea la abrupta pendiente del Sil. Comenzamos la Ruta de los Colados, parajes donde podían llegar antiguamente los carros de vacas para recoger las uvas en arcas, o la leña para el horno. Ya en el mirador visualizaremos a la otra orilla de rio el Monasterio de Santa Cristina de Ribas de Sil(s.XII), rodeado de sotos centenarios, el pueblo de castro y, en la cumbre, Parada do Sil. Seguimos nuestro viaje quizás por el paisaje más espectacular e impactante de Galicia, donde el Cañón puede llegar a 80% de pendiente, con una diferencia de altura de más de 450 m. Cerca del lugar más alto de nuestra caminata está el Cotarro das Rodas, donde los cantero construían las muelas para los molinos; aún se puede observar en la zona parte de estas, dejadas allí por defectuosas. Pasamos, también, cerca del Castro da Cividade hasta llegar al segundo mirador, el de O Colado da Cividade (Cotarro I). Desde aquí apreciaremos la dureza, rusticidad y virginidad de la ribera. A nuestro frente el Monte da meda y, en sus faldas, os pueblos de Vilar, Cerreda, Alberguería y al Oeste el embalse de Santo Estevo, el monte de Xabrega y el embarcadero de Os Chancís. Nos acercamos, luego, al arroyo de o Biduedo, donde podremos hacer una parada para refrescar nuestras gargantas en su fuente. A los 500 m encontraremos, a la izquierda, un sendero donde se puede apreciar la espectacular formación rocosa del Ciriguilloto do Demo y, a 200 m, la Pena de Don Pedro, sobre las que aún hoy subsisten numerosas leyendas. Seguimos por el cortafuegos, curvando a la derecha, cogiendo un camino que nos llevará hasta el publo d Vales. A 700 m giramos a la izquierda y, tras pasar por la Fonte Seca y Vales, segimos hasta el pueblo de Piñeiro, conocido por sus numerosos horreos, para acabar en O Pinal, nuestro punto de origen.